Sinopsis: El fulgurante éxito internacional de "Frankenstein" ha eclipsado en parte la meritoria obra de Mary Shelley, quien además no pudo publicar en vida su obra maestra "Mathilda", que tuvo que esperar ciento cuarenta años para ver la luz. Un relato sin duda marcadamente biográfico, que cuenta el lado oscuro de la historia de la propia escritora, fiel a la teoría romántica de que el mejor modo de expresar las pasiones es experimentarlas. Novela melancólica por antonomasia (lluvia, desesperación, sueños, muerte, pasiones, soledad en un brezal yermo), "Mathilda" explora la naturaleza del pesar, el poder del amor, la destrucción como consecuencia de desafiar a la naturaleza, el perverso poder del deseo.
El año pasado descubrí a la autora con Frankenstein y quedé maravillada tanto con la historia como con todo lo que transmite (si todavía no la habéis leído os la recomiendo, es muy diferente a lo que creía). Por eso cuando Cátedra publicó Mathilda no me lo pensé dos veces y me hice con él.
La historia es muy intimista y carece de acción. Mathilda, la protagonista, al verse próxima a la muerte decide escribir a su único amigo para contarle el gran secreto que la ha tenido apartada de la sociedad en un páramo solitario.
Al principio la autora logra transmitir esa soledad y ese desasosiego que siente la protagonista pero a medida que avanza la historia dejé de empatizar con ella y no entendí su comportamiento autocompasivo. ¿Porqué no rehízo su vida y trató de olvidar?
Mathilda viene al mundo a la vez que lo abandona su madre. Su padre, roto de dolor la deja en manos de su fría y distante hermana y se marcha. La infancia la pasa prácticamente en soledad, tan solo tiene la compañía de su niñera pero en la adolescencia recibe una inesperada carta de su padre en la que le habla de sus ganas de conocerla. A partir de aquí comenzará a hablar de todo lo que va sintiendo, de las emociones que va experimentando y de las alegrías y tristezas que le produce su vida.
Toda esta parte más intimista y personal es la que se me ha hecho algo cuesta arriba. Me esperaba algo más de salseo en la historia pero la autora se vio en la necesidad de buscar una vía de escape y trasladó al papel sus propios sentimientos para dar una salida a todo el dolor por el que estaba pasando (el fallecimiento de sus hijos).
Los pocos personajes que aparecen apenas están perfilados, tan solo conoceremos en profundidad a Mathilda y por lo menos yo, no logré empatizar ni con ella ni con su comportamiento. Imagino que es fruto de la educación y del aislamiento que sufrió pero cuando no logras conectar con los protagonistas de las historias ya tienes mucho perdido.
Es una pena que al final no consiguiera conquistarme pero bueno, me quedo con lo que disfruté con Frankenstein. ¿A vosotros os gustó? ¿Conseguistéis conectar con la protagonista?
Traducción: Juan Antonio Molina Foix.
Puntuación: 6/10.
Precio: 15.75 € y 248 páginas. Cátedra.
Felices Lecturas.


