Sinopsis: Mélanie Claux y Clara Roussel. Dos mujeres conectadas a través de una niña. Mélanie ha participado en un reality show televisivo y es seguidora de sus sucesivas ediciones. Cuando se convierte en madre de un niño y una niña, Sammy y Kimmy, empieza a grabar su día a día y cuelga los vídeos en YouTube. Crecen en visitas y seguidores, llegan los patrocinadores, Mélanie crea su propio canal y el dinero fluye. Lo que al principio consistía sin más en grabar de tanto en tanto las andanzas cotidianas de sus hijos se profesionaliza, y tras la fachada de este canal familiar tierno y edulcorado hay rodajes interminables con los niños y retos absurdos para generar material. Todo es artificio, todo está en venta, todo es felicidad impostada, realidad ficticia.
Hasta que un día Kimmy, la hija de corta edad, desaparece. Alguien la ha secuestrado y empieza a enviar extrañas peticiones. Es entonces cuando el destino de Mélanie se cruza con el de Clara, policía solitaria sin apenas vida personal y que vive por y para el trabajo. Ella se hará cargo del caso.
No hay duda de que va a estar entre mis mejores lecturas del año. Es la primera vez que leo a Delphine de Vigan y seguro que no será la última.
No solo me ha gustado la historia en sí, la del secuestro de una niña que triunfa en redes sociales sino que también me ha encantado como critica a los padres que exponen a sus hijos y no se preocupan por la intimidad de los pequeños ni tienen en cuenta que pueden ser carne de bullying entre otros niños.
La historia del secuestro es lo menos importante del libro, lo que realmente importa es toda la reflexión que hace la autora de la sobre explotación que hacen los padres de los niños en medios como Youtube o Instagram. Es realmente espeluznante como hacen creer a la gente que los ve e incluso a los propios niños que lo hacen por que les gusta, no por imposición de los propios padres que ven en ello una mina de oro.
Las últimas 80- 100 páginas nos llevan a un futuro en donde se nos muestran las consecuencias que ha provocado en la familia protagonista todo el uso y abuso de la redes sociales. Es flipante.
También me ha gustado el contrapunto en la historia de un personaje antagonista completamente diferente a la familia principal. Al principio de la novela nos muestra la juventud de las dos mujeres que llevarán el peso de la novela: Clara es la policía encargada del caso y sus padres eran activistas que no la dejaban ver la televisión. Le daban libertad de elección para el resto de elecciones que hiciera en su vida. Mientras que por otro lado está Melanie, una joven con una familia normal, con una hermana de la que siente celos porque sus padres están más orgullosos de ella y que quiere destacar en algo en la vida para que ellos la valoren.
Ambas vidas tendrán sus pros y sus contras y será la persona la que finalmente elija su destino pero el modo de vivir y de sentirse querido en la infancia tiene mucho que ver en la construcción de la personalidad de cara a la edad adulta.
Tiene mucho de sociología, psicología pero está tan bien integrado dentro de la novela que apenas se aprecia.
Me ha encantado la forma de narrar de Delphine de Vigan, me parece pausada pero sin hacerse lenta y descriptiva sin hacerse pesada.
Traducción: Pablo Martín Sánchez
Puntuación: 9/10
Precio: 20.90 € y 344 páginas. Anagrama
Felices Lecturas