Sinopsis: El detective Víctor Ros recibe una llamada de auxilio desde Barcelona: se trata de su buen amigo Alfredo Blázquez, preocupado por la desaparición del marido de su prima, Gerardo Borrás. El sagaz investigador madrileño no se lo piensa dos veces y al día siguiente ya se encuentra en la Ciudad Condal. Comienza entonces para Víctor Ros una investigación llena de sobresaltos durante la cual se topará con los más variopintos personajes de esta Barcelona en ebullición de finales del xix: desde el genial Antoni Gaudí hasta Narciso Monturiol, inventor del submarino y líder de un grupúsculo de socialistas utópicos, pasando por los elementos más perversos de la burguesía catalana, las chabolas del extrarradio y los círculos de la bohemia artística.
Tercera novela de Jerónimo Tristante y su inspector Victor Ros. Para mí el que menos me ha gustado de los tres. Quizá el buen nivel de los dos anteriores ha hecho que ya no puedan compararse.
Cosas que no me han gustado:
1- Que el terreno personal de Victor y su familia es casi nulo, hace pequeñas menciones y listo. Como la trama se desarrolla en Barcelona y la familia reside en Madrid no tiene gran relevancia. A mí es una de las cosas que más me habían gustado de este autor, ese nexo de unión, y esas vivencias familiares que hacían a Victor Ros más humano.
2- Ros parece saberlo todo. Poco a poco se está convirtiendo en otro investigador que sabe de todo. El hecho de que en los anteriores libros tuviera ansias de aprender, era otra de las cosas que a mí más me gustaban, aquí ya son historia.
3- El tema de cataluña y su historia sobre el ansia de autogobierno. Muy interesante para los lugareños de allí, pero a mí la verdad es que me sobraba. No le veo ninguna relevancia y me aburrió soberanamente.
Así que, pese a que los casos me parecieron muy interesantes, la novela en su totalidad no me ha gustado tanto como las anteriores. Esperaré a que El valle de las sombras salga en bolsillo y veré si Tristante volvió a sus orígenes o si continúa entrelazando historia con novela. Aunque por la pinta del libro parece más lo segundo, el tema me parece más entretenido que el urbanismo de Barcelona.
Cosas que no me han gustado:
1- Que el terreno personal de Victor y su familia es casi nulo, hace pequeñas menciones y listo. Como la trama se desarrolla en Barcelona y la familia reside en Madrid no tiene gran relevancia. A mí es una de las cosas que más me habían gustado de este autor, ese nexo de unión, y esas vivencias familiares que hacían a Victor Ros más humano.
2- Ros parece saberlo todo. Poco a poco se está convirtiendo en otro investigador que sabe de todo. El hecho de que en los anteriores libros tuviera ansias de aprender, era otra de las cosas que a mí más me gustaban, aquí ya son historia.
3- El tema de cataluña y su historia sobre el ansia de autogobierno. Muy interesante para los lugareños de allí, pero a mí la verdad es que me sobraba. No le veo ninguna relevancia y me aburrió soberanamente.
Así que, pese a que los casos me parecieron muy interesantes, la novela en su totalidad no me ha gustado tanto como las anteriores. Esperaré a que El valle de las sombras salga en bolsillo y veré si Tristante volvió a sus orígenes o si continúa entrelazando historia con novela. Aunque por la pinta del libro parece más lo segundo, el tema me parece más entretenido que el urbanismo de Barcelona.
- El misterio de la casa Aranda,
- El caso de la viuda Negra,
- El enigma de la calle Calabria y
- 1969.
Puntuación: 6/10. Me ha gustando bastante menos que los anteriores. Quizá el que más me ha gustado es el segundo. ¿Qué tal estará 1969?
Precio: 10 € y 301 pág. De la editorial Embolsillo.
Felices Lecturas.









