15 de junio de 2018 | By: Tabuyo Alonso

EL HIJO DE DIOS, Cormac McCarthy.

Sinopsis: Lester Ballard es un joven solitario e inadaptado que, tras ser despojado de la tierra de sus antepasados, merodea por los alrededores de Frog Mountain, donde su sexualidad reprimida y el ejercicio de una imaginación rica y morbosa le conducirán a buscar en los bosques víctimas con las que satisfacer su insaciable lujuria.

Una cruenta historia que recuerda la brutalidad gótica de Santuario de William Faulkner, en la que Cormac McCarthy da la vuelta al sentido del título creando una escalofriante trama protagonizada por un hombre cuyas frustraciones se incrementan a medida que trata de relacionarse con un entorno que le repudia sin motivo aparente, a la vez que nos ofrece la recreación literaria de un período de Estados Unidos en el que se anticipa ya la problemática de una sociedad tan poderosa como desorientada.

Leí hace un montón de años La carretera y recuerdo que aunque me pareció lenta y rara me gustó mucho. Pues con Hijo de Dios me ha pasado lo mismo.

Ya os advierto de primeras que el libro es raro. Por lo que he leído el autor tiene una forma muy particular de narrar las historias. Como primer punto a destacar es que los diálogos no están estructurados por lo que muchas veces no sabes quién está hablando. Otro detalle de su escritura es que el narrador varía sin previo aviso, unas veces te habla un desconocido y otras un narrador omnisciente.
Y otra pequeña particularidad son los pequeños saltos temporales que el lector tiene que rellenar con su imaginación. El autor te da un antes y un después pero eres tú el que se tiene que imaginar todo lo que ha ocurrido entre medias.


Child of God (1973), está ambientada en los años 60 en un pueblo de Tennessee, en la América profunda. Allí un joven llamado Lester que no tiene familia ni amigos es aislado poco a poco por la gente del pueblo. Le tratan como el raro y eso hará que para él sea cada vez más difícil establecer relaciones interpersonales normales.
Su despertar sexual se convertirá en el eje de su vida y como no es capaz de relacionarse de forma civilizada utilizará todos sus medios para llegar a saciar sus apetitos sexuales.

Para aquellos que tengáis un estómago sensible os advierto que este libro tiene escenas bastante duras y morbosas pero si no tenéis ese tipo de problemas os aconsejo que lo leáis, es de esos libros que te hacen ver la maldad del ser humano.

Hacía mucho que no leía un libro que aunque me costara un poquillo leerlo (por su temática y por su estructura) me hiciera disfrutar tanto con su lectura. Me ha parecido una experiencia fantástica que os recomiendo.


Hay una adaptación cinematográfica de 2013 dirigida y protagonizada por James Franco pero todavía no la he visto. Espero que esté a la altura.

Puntuación: 8/10. No hay duda de que el autor deja huella en el lector así que me quedo con ganas de conocer otras novelas suyas, quizás su trilogía de la frontera (Todos los hermosos caballos, En la frontera y Ciudades de la llanura).

Traducción: Pedro Fernández Aranda.

Precio: 9.95 € y 208 páginas. Debolsillo.

Felices Lecturas.

5 comentarios:

Natàlia dijo...

No he leído nada del autor, y tengo apuntado de hace bastante La carretera. No tengo claro que esta que traes hoy vaya a gustarme.
Un beso ;)

Rosa Berros Canuria dijo...

No me importa que sea difícil de leer, que haya que esforzarse en saber quién habla o que me dejen cosas a la imaginación (de hecho, todo eso me gusta mucho). Lo que me hizo dejar de leer al autor a la mitad de la segunda entrega de su trilogía de "La frontera" (concretamente a la mitad de la segunda entrega, "En la frontera"), es ese ambiente opresivo, esa soledad absoluta, esa tristeza agoibiante que se me metía por los poros y hacía que no estuviera nada a gusto leyendo al autor. Aunque es cierto que antes de la trilogía, "No es país para viejos" y "La carretera" me habían gustado mucho.
Esta novela que reseñas, me atrae por las innegables semejanzas con Faulkner que se adivinan.
Un beso.

Tabuyo Alonso dijo...

Rosa Berros, Yo no he leído nada de Faulkner pero si es del estilo de Cormac me da que tengo que probar con él.
El ambiente opresivo y la soledad también se encuentran aquí pero por suerte a mí no me han afectado así que voy a probar con la trilogía.

Besotes.

Margari dijo...

Tendré bien en cuenta esas escenas duras, pero desde luego, tras leerte, me queda claro que tengo que leer esta novela.
Besotes!!

Jesús Martínez dijo...

Hasta ahora el único libro que he leído de McCarthy es «La carretera», con el que tuve la misma sensación que tú, es decir, narración lenta pero con resultado brillante. No he vuelto al autor, pero me fío de tu palabra, así que anoto «Hijo de Dios» para más adelante. ¡Saludos!