Sinopsis: Las mujeres Laguna han soportado una terrible maldición desde el principio de su linaje: una tras otra sufren mal de amores y sólo dan a luz niñas que perpetúan esta cruel herencia. Pero, cuando después de décadas de pasiones prohibidas y amores trágicos nace el primer varón, se abre la puerta de la esperanza. ¿Será éste el fin de la maldición?.
Tengo que reconocer que no era el tipo de novela que me esperaba. Es incluso mejor de lo que creía. Me ha gustado mucho hasta que he llegado casi al final del libro en donde se hacía un poquito pesado. Pero en general la sensación ha sido muy buena.
Me ha encantado como el libro va avanzando en la historia a la vez que sus personajes van haciéndose mayores y pasando de generación en generación. Una pega en este sentido es que los años apenas se especifican en el libro. Te los imaginas pero no lo sabes.
Hay personajes odiosos, personajes que inspiran ternura, otros asco (sí, sí, asco, quien lo haya leído sabrá a quién me refiero si digo que tiene que ver con la comida), y otros pena. Te imaginas vivir hace un siglo en un pueblo pequeño (Castellano, pero con el nombre a imaginación del lector) en el que te marginan por habladurías y supersticiones y no me extrañan que estuvieran así de malditas, incluso más tendrían que haber estado. Las apariencias estaban (y están) entre las cosas más importantes que había que cuidar; como las descuidaras...ya podías ponerte a temblar porque todos te iban a señalar con el dedo y te segregarían de su círculo.
Nos vamos a encontrar con diferentes tipos de relaciones madre-hija: pasivas, posesivas, permisivas... en las que vamos a ver como el amor tiene relación directa con las apariencias, y en las que todo vale para conseguir la aceptación social.
Mi puntuación es de 7/10. Un poco más baja de lo que le iba a poner en un principio debido a el poco interés que me suscitaron las 80 últimas páginas, sin incluir en ellas el final, claro.
6.95€ en Bolsillo y 477 pág.
Felices Lecturas.
Me ha encantado como el libro va avanzando en la historia a la vez que sus personajes van haciéndose mayores y pasando de generación en generación. Una pega en este sentido es que los años apenas se especifican en el libro. Te los imaginas pero no lo sabes.
Hay personajes odiosos, personajes que inspiran ternura, otros asco (sí, sí, asco, quien lo haya leído sabrá a quién me refiero si digo que tiene que ver con la comida), y otros pena. Te imaginas vivir hace un siglo en un pueblo pequeño (Castellano, pero con el nombre a imaginación del lector) en el que te marginan por habladurías y supersticiones y no me extrañan que estuvieran así de malditas, incluso más tendrían que haber estado. Las apariencias estaban (y están) entre las cosas más importantes que había que cuidar; como las descuidaras...ya podías ponerte a temblar porque todos te iban a señalar con el dedo y te segregarían de su círculo.
Nos vamos a encontrar con diferentes tipos de relaciones madre-hija: pasivas, posesivas, permisivas... en las que vamos a ver como el amor tiene relación directa con las apariencias, y en las que todo vale para conseguir la aceptación social.
Mi puntuación es de 7/10. Un poco más baja de lo que le iba a poner en un principio debido a el poco interés que me suscitaron las 80 últimas páginas, sin incluir en ellas el final, claro.
6.95€ en Bolsillo y 477 pág.
Felices Lecturas.