10 de febrero de 2017 | By: Tabuyo Alonso

CARTAS DE UNA CAZADORA, Elinore Pruitt Stewart

Sinopsis: Tras sus deliciosas Cartas de una pionera, esta vecina del salvaje Wyoming de principios del siglo XX nos cuenta ahora su viaje a través del desierto hasta los bosques donde habitan los alces. Indios escapados de su reserva, abuelitas sanadoras o inquietantes cazadores de dientes pueblan su narración a lo largo del camino. Cartas de una cazadora es nuevamente un canto a la vida y a la naturaleza que, en esta segunda entrega, se acompaña de Otras mujeres de la frontera, una antología de relatos de escritoras que vivieron en el salvaje oeste norteamericano, desde Calamity Jane y Laura Ingalls hasta Carry A. Nation, la sexagenaria que reventaba tabernas a hachazos en su cruzada contra el alcohol.

En este volumen además de contener otro grupo cartas de Elinore con su patrona también se incluyen varios textos relacionados con otras mujeres que o bien fueran colonas o bien escribieron sobre ellas.

En este grupo de cartas no encontraremos la vida cotidiana de la autora como ocurrió en Cartas de una pionera, aquí nos embarcaremos junto a ella en una excursión en grupo para ir de cacería. Aunque hoy puede llegar a ser políticamente incorrecto, en aquellos tiempos la gente disfrutaba de este tipo de aventuras. Viajaban familias enteras, incluso con hijos y disfrutaban ya no solo de la caza sino de la travesía y de las gentes con las que se encontraban.


La lectura nos transportará a parajes de ensueño, tierras en las que apenas hay habitantes y la naturaleza es respetada y cuidada. Las gentes con las que se van encontrando son muy hospitalarias (como suele pasar con la gente humilde) y el agradecimiento por parte de Elinore y compañía está más que a la altura.

Además la autora nos mostrará que en aquellos tiempos la caza no era solo cosa de hombres, las mujeres también participaban activamente en las cacerías e incluso eran mejores tiradores que algunos hombres.
Me pareció curioso que ya de aquella hubiera un control sobre lo que se podía cazar. La licencia les permitía cazar a cada uno un ciervo, una cabra montés y un oso. Por lo que parece también podían cazar alces pero no recuerdo si ponía cuantos.


La segunda parte del libro reúne un conjunto de textos que hablan, desde diferentes perspectivas, del mundo de los colonos americanos. Por cierto se me han puesto los ojos como platos al ver que había un relato de Willa Cather ¡Mi Willa! Estuvo maravillosa, como siempre.
El resto de textos son de varias autoras y están intercalados, lo que hace que cueste un pelín seguir alguna historia.

Si os gustan las biografías y la época de los pioneros americanos este libro, al igual que Cartas de una pionera, será un bocado exquisito para vuestros paladares.

Puntuación: 8/10. Una delicia, la autora te transporta por completo a la época y a los parajes en los que vivió.

Precio: 17.90€ y 278 páginas. Hoja de lata.

Felices Lecturas.

7 comentarios:

Inés dijo...

Ay, lo tengo por leer todavía.Me lío y me lío y se me quedan libros que compré con mucha ilusión sin leer. Bueno, los libros no caducan, así es que ya caerá.
Un beso

Aylavella dijo...

Conocía Cartas de una Pionero pero este no, me lo apunto.
Besos

Natàlia dijo...

La portada es preciosa, me lo anoto.
Un beso ;)

Buscando mi equilibrio dijo...

Siempre traes unos libros estupendos, y muchos además no los conozco, así que agradecida.
Queda fichado para próximas visitas libreras.
Besos.

Margari dijo...

No lo conocía. Y tiene muy buena pinta. No me importaría nada leerlo.
Besotes!!!

Mrs. So dijo...

Hola, Tabuyo!
Antes de nada gracias por seguirme; yo me hice seguidora del blog porque vi que teníamos bastantes lecturas y gustos en común, así que me pareció interesante compartir opiniones por aquí también.
Con esta reseña me has convencido, me llama mucho la temática y la verdad no he leído nada de la autora. Es posible que antes de este me lance a leer "Cartas de una pionera".
Besos, nos leemos!

Rocío dijo...

No pinta mal este titulo pero me atrae más Cartas de una pionera. Un beso