9 de noviembre de 2009 | By: Tabuyo Alonso

EL VIOLONCHELISTA DE SARAJEVO. Steven Galloway


Está ambientada en el cerco de Sarajevo que ocurrió por el 92-93 hasta el 95 y fue una masacre en toda regla. Ahora Steven nos lleva a aquellos momentos para vivir una emocionante historia cargada de sentimientos. Me da que va a ser un best seller. Queda dicho. Os dejo un par de comentarios de la prensa:
“Innegablemente cargada de suspense.”
— The Sydney Morning Herald

“Escrita en una prosa cinematográfica y visceral (…) la compasiva historia que Galloway nos ofrece sobre las consecuencias de la guerra es fascinante de principio a fin. Sin duda, perdurará en la memoria de muchos lectores mucho después de haber terminado la novela.”
— Winnipeg Free Press

ARGUMENTO:

Narra la historia de cuatro personas que intentan sobrevivir en una ciudad asolada por los estragos con el terror que producen los tiempos desesperados, mientras un afligido violoncelista toca impertérrito en mitad del caos.Un día, un obús cae sobre la cola que hay formada frente a una panadería y mata a veintidós personas, mientras el violoncelista lo ve todo desde su piso. Se hace la promesa de sentarse en el cráter que ha dejado el mortero y tocar el Adagio de Albinoni una vez al día, y un día por cada una de las víctimas. El Adagio había sido recompuesto a partir de un fragmento de la última partitura que sobrevivió al bombardeo de la biblioteca de música de Dresden, pero el hecho de que haya sido transformado por otro compositor en algo nuevo y valioso insufla esperanza al violoncelista.Mientras tanto, Kenan se arma de valor para emprender su caminata semanal por las peligrosas calles en busca de agua para su familia, que vive en el otro extremo de la ciudad. Y Dragan, un hombre al que Kenan no conoce, intenta llegar al lugar donde trafica con comida y sabe que conseguirá protección. Ambos están prácticamente paralizados por el miedo, sin saber a qué punto de los puentes y las calles que deben cruzar irá a parar la próxima bala, sin querer hablar con sus antiguos amigos de cómo era la vida antes de que las divisiones se multiplicasen en su ciudad. Y también está Flecha, el pseudónimo de una diestra francotiradora a quien se le pide proteger al violoncelista de otro francotirador oculto que tiene intención de matarle mientras toca su homenaje a las víctimas.